Por qué amarte a ti mismo no es egoísmo
- Aarón Pérez
- 30 oct 2020
- 3 Min. de lectura
Actualizado: 29 dic 2025
Por Aarón Pérez
Blog: Despertar Consciente
El amor no es dual
¿Puedes aceptarte a ti mismo sin protestar?
¿Puedes amarte a ti mismo todo el tiempo ?
¿Puedes dar y recibir amor?

Actualmente, muchas personas padecen una “enfermedad social”: el virus del desprecio hacia uno mismo. Y el único remedio posible es una buena dosis de amor propio. Una idea puede ser más contagiosa que un virus. Cuando se instala en la mente, erradicarla puede ser casi imposible.
Una de esas ideas persistentes es creer que está mal amarse a uno mismo, que primero hay que pensar en los demás. Incluso se percibe que la iglesia prioriza el “ama a tu prójimo” y deja en segundo plano el “amate a ti mismo”.
Pero si leemos con atención Mateo 22:36-40, Jesús no está imponiendo una obligación, sino revelando cómo funciona la creación:
“Amarás a tu prójimo como a ti mismo.”
No es una orden, es una descripción. Amarás a los demás exactamente como te amas a ti mismo. Y ellos te amarán como se aman a sí mismos.
El virus social del desprecio propio
Creer que el amor viene de afuera nos lleva al victimismo: “Si no me aman, no puedo ser feliz”. Pero el amor no se encuentra, se cultiva.
El problema comienza cuando confundimos nuestro valor con nuestro comportamiento o con lo que otros opinan de nosotros. Desde niños recibimos mensajes como:
“Eres un niño malo” (en vez de “Te portaste mal”).
“Mamá no te quiere cuando haces eso” (en vez de “A mamá no le gusta cómo te portas”).
¿La conclusión? “Ella no me quiere, debo ser un desastre.”
El psiquiatra R.D. Laing lo resume en su libro Knots: “Mi madre me ama. Yo me siento bien. Yo me siento bien porque ella me ama. Mi madre no me ama. Yo me siento mal. Yo me siento mal porque ella no me ama. Yo soy malo porque me siento mal…”
Así se forman los patrones que nos acompañan toda la vida. Pero no tienes que cargar con ellos para siempre. Tu valor no depende de nadie. Tú vales porque tú lo decides.
¿Qué nos enseñaron sobre el amor propio?
De niños, amarnos era natural… hasta que nos dijeron que eso era egoísmo. Aprendimos a pensar primero en los demás, a darles mayor importancia para demostrar que éramos “buenos”.
Nos enseñaron a compartir nuestros tesoros sin importar lo que sentíamos. A callar cuando hablaban los adultos. A “saber cuál es nuestro lugar”.
El mensaje era claro: los demás son importantes; tú no cuentas. Así internalizamos juicios ajenos a costa de nuestros propios valores. Y la sociedad refuerza esta idea:
“No te aceptes como eres.”
“Disfraza tu verdadero yo con nuestro producto.”
¿Resultado? Comparación constante y autoimagen erosionada.
Amarse a sí mismo: ¿qué implica?
Amarse no es mirarse al espejo y repetir frases bonitas. Es aceptarse sin protestar, sin quejas inútiles.

La queja es el refugio de quien desconfía de sí mismo. Decirle a alguien “estoy cansado” o “no me siento bien” cuando no puede hacer nada por ti, no ayuda. Solo refuerza la autocompasión.
Si algo no te gusta, cámbialo. Si algo duele, ocúpate de ello. Lamentarse es tiempo perdido, tiempo que podrías usar para elogiarte en silencio o ayudar a alguien más.
¿Qué es el amor? Una definición liberadora
Amor es la disposición para permitir que los seres queridos sean lo que elijan para sí mismos, sin insistir en que hagan lo que a ti te gustaría.
Cuando reconoces tu valor, no necesitas que otros lo confirmen ajustando su conducta a tus expectativas. Si estás seguro de ti mismo, no querrás que los demás sean como tú.
¿Cómo puedes dar amor si no te amas? ¿Qué valor tendría tu amor?
Si no puedes darlo, tampoco puedes recibirlo. Todo empieza contigo.

Todo empieza contigo
No puedes dar lo que no tienes. Empieza por ti. Amarte no es egoísmo, es la base para amar a otros y vivir con plenitud.
Ahora es tu turno: ¿Qué harás hoy para amarte más? ¡Cuéntamelo en comentarios!
Gracias por leerme. Si te ha gustado, compártelo para que más personas descubran el poder de hacerse cargo de sí mismas.
Redes sociales:
Facebook:
Videos relacionados:
"Encontrarte a ti mismo, por ti mismo"









Comentarios