No eres tu pasado: eres tu presente en acción
- Aarón Pérez
- 13 nov 2020
- 3 Min. de lectura
Actualizado: 29 dic 2025
Por Aarón Pérez
Blog: Despertar consciente
¿Quién eres realmente?
¿Quién eres? ¿Cómo te describes a ti mismo? Para responder estas preguntas solemos mirar al pasado, pero ese pasado puede convertirse en una prisión. Muchas personas viven aferradas a etiquetas que ellas mismas o los demás les han impuesto. Estas etiquetas, aunque parezcan inofensivas, pueden limitar tu crecimiento y tu capacidad de cambiar.

El peso de las etiquetas
Cuando dices ‘Yo soy’ seguido de una característica, estás definiendo tu identidad con base en el pasado. Frases como ‘soy tímido’, ‘soy perezoso’ o ‘soy torpe’ se convierten en excusas para no cambiar. Kierkegaard escribió: ‘Si me clasificas, me niegas’. Cada etiqueta que aceptas te ata a una versión antigua de ti mismo.
Las cuatro frases que frenan tu crecimiento
Estas expresiones son trampas mentales que impiden el cambio:
· Así soy yo.
· Yo siempre he sido así.
· No puedo evitarlo.
· Es mi carácter.
Ejemplos que revelan la trampa
Piensa en esta lista de etiquetas comunes:
· Yo soy tímida
· Yo soy perezoso
· Yo soy torpe
· Yo soy olvidadizo
· Yo soy malo para las matemáticas
· Yo soy inmadura
· Yo soy irresponsable
Estas frases parecen describirte, pero en realidad te limitan. Cada vez que las usas, refuerzas la idea de que no puedes cambiar.
Por ejemplo, conocí el caso de una abuela que cada domingo recibía a su familia en casa para comer. Ella decidía cuánto comería cada persona y servía las porciones. Un día le preguntaron: —¿Por qué haces eso, abuela? Contestó: —Siempre he sido así. Le preguntaron: —¿Por qué? Y respondió: —Porque así soy yo.
Su comportamiento está precedido por sus etiquetas, que proceden de su pasado. Algunas personas incluso llegan a usar las cuatro frases al mismo tiempo. Si le preguntas a alguien por qué se altera tanto al escuchar hablar de accidentes, puede responder: “Así soy yo, siempre he sido así, realmente no puedo evitarlo, es mi carácter.”

Cada una sirve para explicar por qué nunca será diferente y por qué no considera la posibilidad de cambiar. Cada vez que usas estas frases, lo que realmente dices es: “Pienso seguir siendo lo que he sido siempre”.”
El círculo vicioso del ‘Yo soy’
Aferrarte a tus etiquetas te da una falsa recompensa: evitar el riesgo y el esfuerzo de cambiar. Si crees que ‘eres tímido’, actuarás como tímido y reforzarás esa imagen. El miedo al fracaso te mantiene inmóvil. Cambia el pensamiento ‘Yo soy tímido’ por ‘hasta ahora me he comportado con timidez’. Esa simple modificación abre la puerta al cambio.

¿De dónde vienen tus etiquetas?
Muchas etiquetas provienen de lo que otros dijeron sobre ti en la infancia: padres, maestros, amigos. Otras las adoptaste para evitar tareas incómodas. Al culpar a tu entorno, les das poder sobre tu vida y te creas una excusa para no cambiar.
No eres tu pasado, eres tu presente en acción
No existe algo llamado ‘naturaleza humana’ que te condene a ser siempre igual. Eres el resultado de tus decisiones y de cada ‘Yo soy’ que has protegido. Hoy puedes elegir nuevas etiquetas: ‘He escogido ser’. Haz una lista de tres etiquetas que quieras soltar y tres nuevas que quieras adoptar. Empieza ahora: reescribe tu historia.
Ahora es tu turno: ¿Qué etiqueta vas a soltar hoy y cuál vas a crear para ti? ¡Cuéntamelo en comentarios!
Gracias por leerme. Si este contenido te ha inspirado, compártelo para que más personas descubran el poder de elegir quién quieren ser.
Redes sociales:
Facebook:
Videos relacionados:
"Encontrarte a ti mismo, por ti mismo"













Comentarios